Diluviaba sobre Madrid, el tráfico era un caos como siempre que llueve, si además añadimos que era viernes y la mayor parte de los curritos utilizan el transporte privado para salir pronto de su trabajo y alejarse de la ciudad, aunque formando una gran caravana donde se pierde con creces todo el tiempo que se ha tratado de ganar, ya podréis imaginar como me he visto para llegar a la hora prevista a mi cita con el doctor Noriega.
Tenia unas ganas enooooormes de que llegara esta cita, se trataba de que valorara mi progreso y me diera las indicaciones pertinentes para la continuación de mi recuperación, tras presentarle mis radiografÃas y observarlas me comenta que los tornillos están bien y en su sitio, por lo que me indica que prescinda inmediatamente de la bota y las muletas y a trabajar el pie, imprescindible masajear bien las cicatrices para que se suelten las adherencias que se han podido formar con el músculo y al entreno…….bueno eso mas despacio.
Me cuesta la adaptación, como ya sabÃa, (ya habÃa probado) la falta de músculo en mi gemelo y los tornillos incrustados en el talón se hacen notar, pero la sensación de libertad es maravillosa.
Bien, se terminó la dependencia de las muletas y otros artilugios, ¡viva la libertad de movimientos sin apoyos! .Vale.


fuenalvaro

Bueno, fiera, tranquilo....que te vas a estropear si lo pillas con tantas ganas!!! Despacito y con buena letra...llegó tu momento de liberación particular. Disfruta.
Besos.