Después de estar perdido por esos frondosos montes manchegos, acibuchando todo lo que se movía y se estaba quieto, ya estamos de vuelta, podría quedarme para siempre disfrutando y formando una verdadera simbiosis con la naturaleza, pero hay obligaciones por estos lares que cumplir, nos tiene que faltar algo para darle su verdadero valor, la vida es así y es difícil que podamos recuperar ciertas cosas, aunque con empeño algo se puede conseguir, además como soy un poco raro, algún día…..
He estado sobre todo haciendo rutas en bici por montañas, ha sido gratificante, hermoso, soberbio, colosal y ante todo una parte fundamental para continuar con mi recuperación, he conseguido recuperar casi todo el músculo de mi pierna y el progreso de mi pie es más que satisfactorio, yo diría ideal, creo que correré pronto.
Mis salidas diarias casi siempre han sido en solitario, exceptuando algún fin de semana en que mi hermano me ha guiado por algunas de las rutas que el tiene abiertas, el domingo pasado salimos a hacer una marcha de unos cincuenta kilómetros por caminos donde lo único que encuentras es fauna y vegetación, fuimos a una zona en la que suele haber ciervos, pero no tuvimos la suerte de ver ninguno, en esa misma salida me pegué la primera caída seria con la bici, bajábamos por una cuesta bastante pronunciada y en su tramo final había gran cantidad de piedras sueltas y de tamaño respetable, dos de esas piedras se vinieron de forma precipitada a la rueda de mi bici desestabilizándome y lanzándome a la vegetación del margen del camino, mas concretamente me salí del camino, clavé la bici, di una vuelta en el airé y caí de culo sobre unos romeros y la bicicleta encima de mi pie derecho, creía que me había partido los tendones otra vez, el comentario de mi hermano, cuanta mas confianza adquieras con la bici mas veces te caerás, gracias, le espeté.
Salir por la tarde es salir a llenarse de fragancias que a lo largo del día todas las plantas olorosas han sacado de su intimidad para que sean inspiradas por quien pase por sus inmediaciones, caldeadas por el sol aumenta su densidad haciéndolas mucho mas penetrantes, produciendo una borrachera de aromas total, al menos es como yo lo siento no se si con alguna ley química se podría avalar pero es algo tan intenso que podría ser.
Os dejo algunas imágenes de distintas rutas que son más hermosas que toda la palabrería que pueda endosaros.
La fuente donde siempre bebo y cojo el agua para esta ruta.
Camino que te lleva casi a todos los sitios.
El osero, para continuar esta ruta hay que cruzar con la bici por el agua.
Ruinas del antiguo molino en la cabecera de “La lengua”.
Este camino te interna en un bosque de chaparros, robles y sabinas soberbio.
Una pasada por la presa del pantano de Peñarroya.
Desde La mesa del almendral, algunos historiadores sitúan aquí la antigua ciudad de Laminio.
Otra desde La mesa el almendral o Laminio.
Camino que te adentra en la meseta. Vale


