Hace días que planeaba ir a Ruidera el puente de agosto, para hacer rutas que tenía pendientes por los montes cercanos a las lagunas e incluso por su margen, hay algunas en las que es imperdonable no rodar por sus márgenes, el estado de satisfacción que transmiten sus aguas tranquilas es inenarrable, con esos reflejos plateados del sol sobre las aguas cuando amanece y esa quietud salvaje de sus desiertas orillas, al menos a esas horas, ya más tarde algún turista romperá la armonía montando algún tenderete para pasar la jornada, aunque el turista de la zona lo que más le gusta es el mogollón y se centran en unos cuantos sitios donde se bañan juntos y tienen al alcance los deleites de alguna barra, rememorando lo que puede ser una playa de algunas de nuestras costas, pero el gusto por la naturaleza que rodea el entorno yo diría que es nulo, ellos se lo pierden.
A lo largo de los tres días que he podido disfrutar de tiempo e independencia he rodado por tres distintas rutas realizando más de ciento cincuenta kilómetros, tratando de que nada se escapara a mis ojos ávidos de naturaleza, sabiendo que me tengo que saciar en pocos días, siempre hay que regresar, recalco lo de independencia porque mi manager siempre está pendiente de mis salidas en solitario, pidiéndome encarecidamente que me socialice un poco, hago caso omiso, saber estar solo a veces es un don, digo yo.
Siempre he iniciado por la misma zona, pero a medida que te vas internando por el camino que sube por el margen derecho de las lagunas a la derecha van surgiendo valles que te llevan hacia la meseta, todos ellos son de una belleza sin igual, en ellos abundan los chaparros, sabinas y romeros, casi todos presentan la misma orografía y en muchos tramos roquedales impresionantes sujetan los montes, en alguno de ellos se puede apreciar perfectamente como el suelo está formado por sedimentos que el agua dejó cuando por estos valles se precipitaba el agua hacia las lagunas, pues por cualquiera de estos puedes hacer ruta y nunca repites sitios por donde pasar, casi todos los caminos están en buen estado y te adentran tan lejos como quieras, en resumen ha sido impresionante.
Creo que voy a tantear pronto lo de correr, mi pie se está sintiendo muy bien y yo sigo sin probarlo, no se ya si es miedo o precaución, igual mañana le someto a una prueba suave y en el césped, Duna ya tiene ganas también. Vale.
