Casi amanecía cuando llegábamos a la sede del club, Pedro todavía no había llegado, pensé que me tenia miedo a pesar de mi cojera, le había dicho con anterioridad que su tiempo en la media lo hacia yo tal y como estoy, me equivocaba, al poco de estar ya cambiado para salir, se presenta y como siempre con prisa.

Salimos a ritmo suave, hoy el pie me duele más de lo normal, después del entreno de ayer, el tendón me tira de narices, aunque me sobrepongo a estos acontecimientos con la charla distendida, no menciona para nada la bravuconada que le solté, creo que ya está de memoria como yo.

Hasta el kilometro cinco vamos juntos, desde aquí me vuelvo, el pretende hacer unos kilómetros mas, le toca hacer ritmo de recuperación después de la competición, yo con repetir el diez mil tengo suficiente, acabo bastante mejor que suponía, en total cincuenta y cinco minutos y un tanto de sofoco.

Después de la comida, en vez de apalancarme, pienso que una salida en bici por el campo no estaría mal, preparo mi “gorda” y salgo con intención de hacer una ruta corta, a la vez quiero que sea un tanto exigente, por lo que me dirijo a una zona montañosa, de ida me toca sufrir un viento relativamente fuerte, cuando llevaba unos quince kilómetros ha empezado a llover y no he tenido otra opción que dar la vuelta, los caminos se vuelven impracticables, la verdad es que no ha estado nada mal la experiencia, repetiré siempre que pueda. Vale.

Maratonianoyo