Esta mañana tenia libre para salir tirando con la bici, como la tengo nueva ya se sabe, como que te invita a salir, había caído una helada de estas importantes, los caminos duros y resbaladizos como una pista de hielo, aunque tenia pendiente entrenar la carrera, no he sabido privarme de la ruta en bici.

Todo iba perfecto, esta vez bien equipado para el frío, haciendo kilómetros por esos montes, además que el sol empieza a calentar y me siento bien, lo que no contaba es con el deshielo que estaba produciendo el sol, en un momento determinado bajo por los caminos que llevan a la vega y aquí hay sitios de suelos arcillosos que cuando se reblandecen no es que se forme barro, es que se pega a medida que ruedas sobre el como si fuera una bola de nieve, las ruedas cada vez mas grandes, la corona se convierte en un pegote de barro, el desviador no funciona y la estabilidad es nula, con un palo he tenido que ir quitando todo lo que se adhería a las piezas y con esfuerzo he podido llegar a un pueblo y su gasolinera, donde le he tenido que dar un baño de agua.

Ya con la maquina semi limpia he seguido la ruta pero con cambios en el recorrido, he utilizado la carretera para llegar hasta la vereda que si que estaba transitable, hacer unas subidas y vuelta, teniendo que salvar el tramo de barro por la carretera, con el correspondiente riesgo que conlleva, en total unos cincuenta kilómetros pero llenos de peripecias.

Hace un ratin que ha llamado el "australiano", para saber de mi vida y hablar sobre la carrera de Aranjuez, el también vendrá e iremos junticos al acontecimiento, lo verdaderamente importante es la noticia que me ha dado, "la australiana" está otra vez embarazada, se le ve feliz, una niña vendrá a destronar al pequeño judío, os deseo lo mejor, quitate la baba. Vale.

Maratonianoyo